Tu voz , tu mirada, tus gestos, tus caricias, tus palabras... Todo cambió de repente. Quizás te es difícil asumirlo, o quizás piensas que me hará daño, pero, ¿cuánto más daño me haría? yo sé que ya no me sientes como antes y querer alejarte de mí me tortura aún más.
Me encantaría que me dijeras cual es tu real propósito.
Pero solo te alejas.