martes, mayo 27, 2008

Once Upon A Time

Yo, iba caminando por una calle... una gran calle, oscura, más oscura que la propia noche, veía solo un par de vehículos, a veces verdes, a veces blancos. Demoré más que una cuantas horas, solo un poco más, en llegar a ese lugar un poco más gris que siempre, e hice mi primer cambio de dirección, "hacia la izquierda" le dijo mi cerebro a mis pies, a pesar de que yo sabía que debía seguir sin alterar el camino. Esta vez demoré un poco menos, ciertamente. Pasé por unas calles un poco extrañas, hasta que entré precipitadamente en lugar parecido a una jaula. Había llegado a donde las paredes me abrazaban, podía oír una voz gruesa y una delgada, alejándose de a poco. Ahí también estaba oscuro, pero recorrí cada rincón buscando algo que ni yo sabía que era. Y llegué a esa habitación iluminada solo por la luz de una pantalla... y estaba él, como no solía verlo nunca, dejando al descubierto gran parte de su cuerpo. "¿Qué haces aquí?", me dijo con un tono más cariñoso de lo que esperaba. Dije: "Tenía frío...". Me miró y su expresión... su rostro tampoco, nunca lo había visto así, me tomó fuerte la cabeza, como si quisiera que levantara la mirada, y lentamente se acercó a mis labios. Sí, un beso, un beso qe duró hasta la mañana siguiente, un beso que se transformó en mil aventuras durante la noche, en una cama, él y yo... un beso que iluminó hasta al sol.
Él estaba durmiendo ahora, como si quisiera aferrarse a la cama, mientras yo, que ya veía todo con claridad, buscaba lo que me abrigaría, prenda por prenda... tenía que vestirme. Al terminar lo miré, lo miré y parecía sonreir, yo lo estaba haciendo también.
Tuve que recorrer las mismas calles, ahora iluminadas.
La vida avanzaba, mientras él dormía.

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