Hacías tan poco las cosas que me llenaban el corazón. Aún así, jamás lo sentí vacío.
Tanto así que hasta un par de días, aún soñaba con volver a enredarme en tí, y creía que estaba pronto a pasar.
Pero verte acariciando otro cabello, pero de un momento a otro hacerme consciente de que no estabamos tan cerca, pero qe ya no me veas con esa mirada - que por cierto me encantaba -, ya ves, me hace despertar.
Y el corazón está más que roto.
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